¿De quién es el agua?
Foto: Junta de Agua Potable Japami El niño tiene en las manos un vaso con agua que no quiere dar. “¡Es mía!”, dice. Su abuelo, que trae una gran jarra del precioso líquido, le sonríe: “Préstame tu vaso”. “Bueno, pero devuélvemelo rápido”. El viejo vacía el contenido del vaso en su jarra y la pone frente al nieto: “Si me dices cuál agua de esta agua es la tuya, te la puedes llevar.” Alejandro Jodorowsky, Propiedad privada. El viejo del cuento de Jodorowsky plantea que el agua no le pertenece a nadie. El dueño no es el niño, aunque tenga sed. Tampoco las empresas que la llevan hasta las casas de los seres humanos o la encierran en botellas y menos los propietarios de los territorios por los que corre. Como afirma Maude Barlow (2010) en su libro Oro azul : “El agua debe ser declarada y comprendida para siempre como una propiedad común”, y agrega: “El agua forma parte del legado del mundo y debe permanecer bajo dominio público para siempre, protegida por una rigurosa legislación loca...