La Boitatá y la víbora de fuego [1]
Este es el boceto de la imagen que ilustra el artículo publicado en el año 2010, que también fue usada por quienes robaron el texto. Lo realizó Jorge Vásquez. Los animales fueron sepultados por la inundación. Ni la Boiguazú, la víbora grande que dormía, pudo continuar su sueño. Pero como ella vivía tanto en el agua como en la tierra, salió nadando. Cuando la lluvia cesó, aparecieron los animales muertos. La Boiguazú comenzó a devorar sus ojos. Cada uno era una lucecita que se prendía dentro de ella. Hasta que se convirtió en una claridad que serpenteaba. Los primeros que la vieron, no la reconocieron. Enseguida le dieron el nombre de Boitatá, víbora de fuego. Murió, porque los ojos no la alimentaron, sólo la iluminaron. Pero la luz que estaba dentro de ella escapó, salió por ahí y por su gula fue condenada a vigilar los campos vírgenes contra los que quieren incendiarlos. El primer libro que me regaló mi papá se llama Cuentos de animales fantásticos. Comienza co...